Si no conservas las facturas de tus muebles, puedes pasarlos por la aduana Andorra–España con una declaración jurada de bienes usados: un documento firmado en el que acreditas que son bienes personales, usados y sin carácter comercial, con su packing list y un valor residual realista. Se acompaña siempre de una factura proforma por el mismo valor.
Toda importación se liquida sobre un valor. Cuando hay compraventa, ese valor lo da la factura comercial. Pero en un envío de muebles usados entre particulares no hay factura de venta, y las facturas de compra originales —de hace cinco, diez o veinte años— casi nadie las guarda. La solución estándar tiene dos piezas que trabajan juntas:
Con las dos piezas coherentes entre sí, el agente de aduanas puede presentar los DUA sin fricción. El resto de documentos del expediente los tienes en la checklist de la Farga de Moles.
D./Dña. [nombre], mayor de edad, con documento [NIA/DNI/pasaporte n.º ___] y domicilio en [dirección, parroquia, Principado de Andorra],
DECLARA BAJO SU RESPONSABILIDAD: que los bienes relacionados en el anexo I (packing list) son bienes muebles personales, usados, de su exclusiva propiedad; que el envío con destino a [nombre del destinatario, dirección en España] se realiza entre particulares y carece de carácter comercial; y que el valor residual total declarado de [___ €] corresponde a una estimación realista de su valor actual de mercado de segunda mano, atendiendo a su antigüedad y estado de conservación.
Y para que conste a los efectos aduaneros oportunos, firma la presente en [lugar], a [fecha]. Fdo.: ______
Ojo: este ejemplo orienta sobre el contenido; el documento real debe adaptarse a tu caso concreto (bienes, valores, destinatario) y ser plenamente coherente con la proforma y el CMR.
El valor residual es la pregunta que más dudas genera y el error que más requerimientos provoca. Tres criterios prácticos:
Con un valor residual razonable, el IVA resultante suele ser un importe menor: sobre 300 € declarados son 63 €. Es el coste real de hacer las cosas bien.
Preparamos la declaración jurada, la factura proforma y el dosier del transportista con un único juego de datos, listos para firmar. Y si la aduana pide cambios, los corregimos gratis.
Preparar mi expediente · 49 € Entrega en 24 h laborables · precio cerradoSí. Nadie está obligado a conservar las facturas de sus muebles. Lo que exige la aduana es una declaración de valor sobre la que liquidar el IVA de importación: para bienes personales usados entre particulares, la declaración jurada acompañada de factura proforma es el procedimiento habitual y aceptado en la aduana hispano-andorrana.
Para el despacho aduanero ordinario de enseres usados entre particulares no se exige elevación a público: es una declaración responsable firmada por el remitente. Si la aduana quisiera contrastar algo, pedirá justificación del valor o de la propiedad, no una notarización.
Su valor residual honesto: el precio al que podrías venderlos hoy de segunda mano. Puede ser bajo —muebles muy usados valen poco— pero nunca simbólico: declarar 1 € por un salón entero invita a la aduana a rechazar el valor y pedir justificación, lo que retrasa el envío más que los pocos euros de IVA que pretendías ahorrar.
El concepto es el mismo pero el sentido cambia: a la entrada en Andorra el impuesto es el IGI andorrano y quien despacha es la aduana andorrana, por lo que el expediente se adapta. Nuestro servicio está especializado en el sentido Andorra → España; para el inverso, consúltanos antes.