Tus propios esquís suben y bajan contigo sin trámite: son efectos personales del viajero. La compra nueva entra en tu franquicia de 900 € por adulto y viaje — el equipo completo de gama la supera fácil, sin repartos entre acompañantes y sin que estrenarlo una semana lo convierta en «usado». Lo que sobrepasa, se declara: trámite rápido, compra intachable.
| Situación | Régimen | La cuenta |
|---|---|---|
| Tu equipo de siempre, ida y vuelta del finde | Efectos personales del viajero | Sin trámite, en ambos sentidos |
| Compra nueva que baja contigo | Franquicia de viajero | Dentro de 900 €/adulto y viaje; el exceso se declara y tributa |
| Compra enviada a tu casa en España | Paquetería de tercer país | IVA 21 % sin mínimo + 3 € (≤150 €) + 2 € + courier — sin franquicia de viajero |
| Alquiler de temporada | No es compra | Vuelve a la tienda; guarda el contrato por si preguntan |
| Tu equipo en la mudanza | Ajuar usado (franquicia de traslado) | Con sus 6+ meses de uso, como el resto del material deportivo |
Empecemos por tranquilizar al esquiador de temporada: tu material de siempre no es mercancía. Los esquís que suben el viernes y bajan el domingo son efectos personales del viajero y cruzan sin trámite — es el mismo principio que tu ropa o tu móvil. La única prudencia útil, pensando en un control: poder mostrar que no es compra recién hecha. En material veterano, el desgaste habla solo; con un equipo de gama alta casi nuevo, llevar en el móvil la factura española de cuando lo compraste o una foto antigua usándolo zanja cualquier pregunta en diez segundos.
Andorra es destino clásico de compra de material, y la regla es la del resto de las compras: la franquicia de viajero — 900 € por adulto y viaje, 450 € por menor — cubre lo que bajas contigo, y el material de nieve cuenta dentro como cualquier compra. La aritmética de la tienda de esquí:
¿Y si lo estreno una semana antes de bajar? No cambia nada para la aduana: lo que entra en España tras comprarse en Andorra es una compra reciente, y unos días de pistas no la convierten en «usada» a efectos de franquicia — la bota impecable con el ticket de ayer cuenta su propia historia. El uso que sí pesa de verdad es el de la mudanza: más de 6 meses para viajar como ajuar exento.
Algunas tiendas ofrecen enviarte la compra a casa — cómodo, pero cambia el régimen entero: deja de ser la compra del viajero (adiós franquicia de 900 €, que solo cubre lo que cruzas en persona) y pasa a ser paquetería de tercer país: IVA del 21 % sin mínimo, el derecho de 3 € en envíos de hasta 150 €, la tasa de 2 € y el courier. Con material de importe alto y buen diferencial de precio, la cuenta puede seguir saliendo; con accesorios sueltos, no. Haz las dos cuentas — baca del coche contra paquete — antes de decidir cómo viaja el equipo, y no mezcles vías para una misma compra.
Para nuestro lector de cabecera: en la mudanza, tu equipo de nieve es material deportivo usado y viaja como ajuar con el resto, como detalla la guía del material deportivo — inventario con marca y modelo en lo valioso, valor residual de ocasión, y el matiz invernal de la madera y los cantos si la mudanza es en pleno invierno. La única trampa estacional: la compra de última hora no es ajuar — el equipo comprado el mes antes del traslado no tiene los 6 meses de uso que pide la franquicia, así que o viaja declarado por su valor, o directamente lo compras ya en España. La temporada también existe al otro lado de la frontera.
Preparamos tu inventario con el material deportivo bien descrito y valorado — lo veterano como ajuar, lo reciente por su vía correcta. Por 49 € cerrados, en 24 horas.
Preparar mi expediente · 49 € Correcciones incluidas si la aduana pide cambiosNo: tu equipo de siempre — los esquís, las botas, el casco que suben contigo el viernes y bajan el domingo — son efectos personales del viajero, no mercancía, y cruzan sin trámite en ambos sentidos. La prudencia útil es poder mostrar, si te preguntan, que no son compra recién hecha: el desgaste habla por sí solo en material veterano, y para un equipo de gama alta relativamente nuevo no está de más llevar en el móvil la factura de cuando lo compraste en España o una foto antigua usándolo. Es la misma lógica de toda la frontera: lo que va y vuelve contigo no tributa; lo que entra nuevo en España, sí — y el control distingue bien un equipo esquiado de una compra con las gomas puestas.
Depende de la cuenta: la compra nueva entra en tu franquicia de viajero — 900 euros por adulto y viaje, 450 por menor — junto con todo lo demás que compres ese viaje. Unos esquís con fijaciones de gama media pueden caber; el pack completo serio (esquís, fijaciones, botas, casco, ropa técnica) la supera con facilidad, y la franquicia es individual: no des por hecho que el pack de 1.400 euros se «reparte» entre dos viajeros — ante una compra grande, consulta el folleto de viajeros de la AEAT o pregunta en la aduana antes de pagar. Lo que sobrepasa se declara en el circuito rojo y tributa; es un trámite rápido que convierte la compra en intachable. Y guarda los tickets a mano: son tu prueba de valor y tu garantía.
No para la aduana del viaje: lo que introduces en España tras comprarlo en Andorra es una importación, y unos días de uso no cambian su naturaleza de compra reciente ni su valor a efectos de franquicia — el «lo compré hace tiempo» con la bota impecable y el ticket de ayer es de las historias menos convincentes del control. Otra cosa es el régimen de mudanza, donde el tiempo sí cuenta de verdad: la franquicia por traslado de residencia exige más de 6 meses de uso para que un bien viaje como ajuar exento — por eso el equipo comprado el mes antes de mudarte no entra en ella y conviene comprarlo ya en destino, como contamos a propósito del Black Friday. Resumen honesto: el uso breve no es un truco fiscal; el uso real y largo, sí es un derecho.
Entonces cambias de régimen: deja de ser la compra del viajero y pasa a ser paquetería procedente de un tercer país, con su cuenta propia — IVA del 21 % sin mínimo exento, el derecho transitorio de 3 euros por artículo si el envío no supera los 150 euros, la tasa de tramitación de 2 euros por artículo y los gastos del courier. Para material de esquí de cierto importe, la suma puede seguir compensando si el diferencial de precio es grande, pero la franquicia de los 900 euros no se aplica a lo que viaja en paquete: esa es solo para lo que cruzas tú en persona. Haz las dos cuentas antes de decidir cómo se viene el equipo — en la baca del coche dentro de tu franquicia, o en paquete con sus cargos — y no mezcles: declarar en frontera una compra que luego «además» te envían es el tipo de lío que nadie quiere.