Tus electrodomésticos usados cruzan la aduana igual que los muebles: como enseres personales, con el 21% de IVA sobre su valor residual y sin aranceles. La diferencia práctica está en cómo se declaran — por partidas con marca y modelo — en que se deprecian más rápido que un mueble, y en que hay que prepararlos físicamente para el viaje (nevera descongelada, lavadora sin agua).
En lo aduanero, no. Una nevera, una lavadora o un televisor usados de un particular son enseres personales exactamente igual que un sofá: viajan con el mismo expediente — factura proforma, declaración jurada de bienes usados y packing list — y tributan igual: IVA de importación del 21% sobre el valor residual declarado, cero aranceles por la unión aduanera UE–Andorra. No necesitas licencias ni trámites especiales por tratarse de aparatos eléctricos: el régimen de efectos personales usados los cubre.
Las diferencias reales son tres, y ninguna es normativa: los electrodomésticos se identifican mejor (marca y modelo), pierden valor más deprisa que un mueble, y exigen preparación física antes de subirlos al camión. Vamos con cada una.
Con los muebles basta «mesa de comedor extensible»; con los aparatos, lo que hace creíble el inventario es identificarlos: «frigorífico combi [marca] [modelo], año aproximado, funcionando». En electrónica de cierto valor — televisores, ordenadores, consolas — añade el número de serie. Ese detalle convierte una lista genérica en una declaración de bienes concretos, que es justo lo que la aduana quiere ver.
| Partida de ejemplo | Cómo declararla |
|---|---|
| Frigorífico | Marca, modelo, año aproximado y estado («funcionando») |
| Lavadora | Marca, modelo, año aproximado; si va averiada, dilo («para piezas») |
| Televisor / ordenador | Marca, modelo, pulgadas y número de serie |
| Pequeño electrodoméstico | Agrupado en una partida razonable («caja pequeño electrodoméstico cocina: 40 €») |
Un mueble macizo de diez años puede conservar buena parte de su valor; un electrodoméstico de diez años, casi nunca. La tecnología avanza, la eficiencia energética cambia de letra cada pocos años y el mercado de segunda mano lo refleja sin piedad. Aplica el método del valor residual con esa realidad en mente: busca lo que se pide de verdad por aparatos equivalentes en segunda mano y ajústalo al estado del tuyo.
Ejemplos ilustrativos (no tarifas): una lavadora de 8 años que costó 500 € puede defenderse hoy en torno a 60 € (12,60 € de IVA); un frigorífico de 5 años, sobre 150 € (31,50 € de IVA); un televisor de 6 años, 80 € (16,80 €). La cuenta completa, con quién paga y cuándo, está en la guía del IVA.
Esto no lo pide la aduana: lo pide el sentido común (y tu transportista). Un aparato mal preparado moja o avería el resto de la carga.
Preparamos el inventario con marcas, modelos y valores defendibles, la declaración jurada, la proforma y el dosier del transportista — coherentes entre sí y listos en 24 horas laborables.
Preparar mi expediente · 49 € Correcciones incluidas si la aduana pide cambiosSí, siempre que lo declares como lo que es: «lavadora averiada, para piezas» con un valor residual bajo y realista. Lo que no funciona es enviarlo sin mencionarlo, porque el estado del aparato y su valor deben ser coherentes. Antes de cargarlo, haz números: entre el hueco que ocupa en el camión y el valor que tiene, a veces compensa más reciclarlo en Andorra y no enviarlo.
Para bienes usados de particular no se exigen facturas de compra: la declaración jurada las sustituye. Pero anotar marca, modelo y — en electrónica de valor, como televisores u ordenadores — el número de serie en el inventario da una credibilidad enorme al expediente: demuestra que declaras aparatos concretos e identificables, no una lista genérica. Es gratis y evita preguntas.
Sí: en una mudanza completa por cambio de residencia habitual, los electrodomésticos son enseres personales como los muebles y pueden acogerse a la franquicia (sin IVA) si cumplen el requisito de posesión y uso previo de al menos 6 meses. Un aparato comprado hace menos de 6 meses queda fuera: se declara aparte como importación ordinaria, con su factura como documento de valor.
Tú, salvo que contrates una mudanza con servicio completo que lo incluya (pregúntalo al pedir presupuesto). Lo básico: desenchufa y descongela la nevera al menos 24 horas antes y sécala; vacía por completo de agua la lavadora y el lavavajillas (tambor, mangueras y filtro) y embala cables y mangueras aparte. Un aparato que gotea en el camión es la avería de tus cajas de libros.