AduanaFácil Andorra
Guías · Aduana Andorra–España
Inicio

Bombonas, aerosoles y gasolina: lo que no puede subir al camión

Actualizado · Noviembre 2026
Respuesta rápida

Toda casa esconde mercancías peligrosas: la bombona, los aerosoles, la gasolina del cortacésped, los disolventes. La regla: nada inflamable ni presurizado sube al camión sin decírselo al transportista — y la mayoría, simplemente, no sube: bombonas al distribuidor, depósitos vaciados, químicos al punto limpio.

El armario de los peligrosos

Después de las baterías de litio, esta es la segunda familia de cosas de casa que el transporte por carretera trata como lo que son — mercancías peligrosas bajo el ADR, por inflamables o presurizadas — aunque en tu trastero parezcan inofensivas. El censo típico, armario por armario:

Qué tienesQué se hace
Bombonas de butano/propanoDevolver al distribuidor — el envase suele ser suyo (depósito); suministro nuevo en destino
Camping gas, cartuchosAgotar, regalar o deixalleria — comprar en destino
Gasolina en máquinas (cortacésped, generador, desbrozadora)Viajan con depósito y carburador vacíos; se agota el combustible antes
Garrafas de combustibleNunca al camión: consumir o deixalleria
Aerosoles (baño, bricolaje, insecticidas)Pregunta al transportista; lo empezado, mejor al punto limpio
Pinturas, disolventes, barnicesCasi nunca compensan: deixalleria, o regalar lo en buen estado
PirotecniaNunca en una mudanza
Armas y municionesRégimen propio de autorizaciones (Intervención de Armas) — fuera de esta guía

Por qué el transportista dice no

No es manía: el transporte profesional por carretera está sujeto al ADR también cuando lo que viaja salió de un trastero doméstico, y el transportista responde de lo que lleva. Las dos consecuencias que ya conoces de la guía de baterías aplican idénticas: lo que viaja sin declarar compromete el seguro del envío entero en el peor momento posible, y la responsabilidad es de quien lo coló. A eso se añade el riesgo físico puro: un aerosol reventado o una garrafa derramada no arruinan una caja — impregnan un camión con toda tu casa dentro. La regla operativa es una frase al pedir presupuesto: «hay un cortacésped vaciado, un generador vaciado y una caja de productos de limpieza precintados — ¿qué admitís y cómo?». Los profesionales agradecen la pregunta; los que se encogen de hombros te están diciendo otra cosa.

Las bombonas: se devuelven, no se mudan

El caso más claro y con mejor solución. Una bombona es un recipiente a presión con gas inflamable, y además normalmente ni siquiera es tuya: los envases de butano y propano suelen estar en régimen de depósito del distribuidor. El plan correcto es administrativo, no logístico: devolver las bombonas al distribuidor andorrano, recuperar la fianza donde proceda y cerrar el contrato de suministro — un punto más del checklist de salida — y contratar en destino con el distribuidor local, comprobando la compatibilidad de tus aparatos al contratar. Las pequeñas de camping: agotar, regalar o deixalleria. El ahorro de «llevármela puesta» no existe: es riesgo gratis.

Las máquinas con depósito: viajan secas

Cortacésped, desbrozadora, generador, motosierra: viajan, pero secos. El método del taller:

Aerosoles, pinturas y el garaje químico

La zona gris doméstica. En cantidades de casa, algunos transportistas admiten un neceser razonable declarado de aerosoles y productos — otros no, y es su derecho. Pero antes de negociar botes, haz la cuenta de la criba: el garaje de pinturas empezadas y disolventes vale menos que su riesgo — puede reventar, derramarse sobre todo lo demás y, en una mudanza de invierno, congelarse por el camino. El destino natural es la deixalleria (acepta exactamente esto: químicos domésticos, aerosoles, aceites, restos de bricolaje) y el regalo a vecinos de lo que esté en buen estado. Lo que sí viaja sin drama: productos no inflamables, nuevos y precintados — detergentes y limpiadores de base acuosa — con sensatez y en cajas estancas.

Los errores del trastero viajero

Un inventario sin sorpresas inflamables

Preparamos tu expediente con las máquinas y productos correctamente descritos y las notas que tu transportista necesita ver antes de cargar. Por 49 € cerrados, en 24 horas.

Preparar mi expediente · 49 € Correcciones incluidas si la aduana pide cambios

Preguntas frecuentes

¿Puedo llevar la bombona de butano en la mudanza?

No la subas al camión: una bombona es un recipiente a presión con gas inflamable — mercancía peligrosa de manual — y ningún transportista de mudanzas la quiere entre tus cajas, con razón. La solución es mejor que mudarse con ella: las bombonas de butano y propano suelen estar en régimen de depósito, es decir, el envase pertenece al distribuidor y se devuelve, recuperando la fianza donde proceda y cerrando el contrato de suministro. En España contratas suministro nuevo y empiezas con bombona del distribuidor local — compatible con tus aparatos si lo compruebas al contratar. Las pequeñas (camping gas, cartuchos) tampoco van al camión: agótalas, regálalas a quien se queda o entrégalas en la deixalleria, y compra en destino, que cuestan poco más que el riesgo que evitas.

¿Cómo preparo el cortacésped, el generador o la moto para el camión?

La regla del taller: viajan secos. El depósito de gasolina se vacía del todo — la mejor manera es planificarlo y agotar el combustible usándolo las últimas semanas — y conviene dejar el motor en marcha hasta que se cale para vaciar también el carburador, porque un depósito «casi vacío» sigue siendo un recipiente con gasolina y vapores inflamables dentro de un camión cerrado. Con los aceites, sigue lo que pida tu transportista: algunos admiten el cárter con su aceite en máquinas pequeñas bien embaladas y en posición correcta, otros piden drenaje — pregunta y que conste en el presupuesto. Y díselo siempre: «va un cortacésped vaciado y un generador vaciado» es una frase que los profesionales agradecen y que protege tu seguro. El coche y la moto matriculados tienen su propio expediente, que contamos en la guía del vehículo.

¿Puedo meter aerosoles, pinturas y disolventes en las cajas?

Consúltalo con tu transportista antes de embalar un solo bote, y prepárate para que la respuesta sensata sea «mejor no». Los aerosoles son envases presurizados y las pinturas, disolventes y combustibles de bricolaje son líquidos inflamables: en cantidades domésticas algunos transportistas admiten un neceser razonable declarado, pero la cuenta rara vez sale — valen poco, pesan, pueden reventar o derramarse sobre todo lo demás, y en invierno además se congelan, como contamos en la guía de la mudanza de invierno. El destino natural de medio garaje de botes empezados es la deixalleria o el punto limpio, dentro de la criba previa: es gratis, es legal y convierte un riesgo en un viaje menos. Lo que sí viaja bien: los productos nuevos y precintados no inflamables (detergentes, limpiadores de base acuosa), con sensatez y en cajas estancas.

¿Qué hago con lo que el camión no admite?

Tres salidas, por este orden. Devolver: las bombonas al distribuidor (son suyas) y los envases con sistema de depósito, recuperando lo que corresponda. Agotar o regalar: el combustible de las máquinas se consume antes de la mudanza, y los productos a medio usar — pinturas en buen estado, carbón de barbacoa, pastillas de encendido — se regalan a vecinos y amigos que se quedan, como el resto de la criba. Y entregar: la deixalleria andorrana acepta químicos domésticos, aerosoles, aceites y restos de bricolaje — es su función exacta y el gesto que deja el trastero en paz antes del camión. Lo que nunca: pirotecnia y munición en una mudanza (las armas y municiones tienen su propio régimen de autorizaciones ante la Intervención de Armas — fuera del alcance de esta guía), garrafas de gasolina «por si acaso» y cualquier recipiente presurizado colado sin declarar: el seguro del envío entero puede depender de esa caja.

← Volver al inicio