Gratis no significa sin aduana: lo que donas o regalas a través de la frontera sigue siendo una importación y tributa sobre lo que vale, no sobre lo que cobraste (cero). Las excepciones reales: el regalo entre particulares de hasta 45 € y las franquicias de las ONG autorizadas — que gestiona la entidad. Para la criba de una mudanza, donar en Andorra suele ganar.
La aduana no grava la transacción: grava la entrada de la mercancía. Por eso el valor en aduana de una caja regalada no es el precio pagado (cero), sino lo que vale su contenido — en cosas usadas, su valor residual de segunda mano —, y sobre eso se calcula el IVA de importación del 21 %. Y desde julio de 2021 la paquetería no tiene mínimo exento por valor: hasta el paquete pequeño se declara. La generosidad no cambia el régimen; cambia quién no cobra. Dicho esto, el panorama es menos áspero de lo que suena: sobre valores residuales honestos, las cifras suelen ser pequeñas — y hay dos carriles de exención que funcionan de verdad.
Los envíos ocasionales de particular a particular, sin pago de ningún tipo ni carácter comercial, con mercancía destinada al uso personal o familiar del destinatario, entran exentos hasta 45 € de valor. Es la franquicia del paquete de cumpleaños y de los turrones de diciembre, y sus condiciones son exactamente las que suenan:
El clásico: te mudas (o vacías el piso) y quieres mandar el sofá a tu hermana de Barcelona y la vajilla a tu hijo de Lleida. Aquí la regla incómoda: tu franquicia por traslado es personal. Ampara tus bienes en tu cambio de residencia — y además prohíbe transmitirlos durante 12 meses. El sofá para tu hermana es, sencillamente, una importación ordinaria cuyo destinatario es ella: con su declaración, su proforma o declaración jurada («donación entre familiares, muebles usados, valor residual X»), y su IVA — que sobre segunda mano honesta suele ser asumible. Lo que no conviene hacer:
¿Y si viaja en el mismo camión? Puede — los transportistas agrupan envíos de varios destinatarios —, pero cada destinatario con su envío y su declaración. Lo que importa no es el camión compartido sino el papeleo separado: tu mudanza con tu franquicia; la donación a tu hermana, como envío suyo.
Para las donaciones benéficas, el derecho aduanero tiene previsto su propio carril: existen franquicias para bienes destinados a organizaciones de carácter benéfico o filantrópico autorizadas, que permiten a esas entidades importar sin cargas los bienes para sus fines — ropa y enseres para distribución gratuita, por ejemplo. El matiz que lo cambia todo: la franquicia es de la entidad, no del donante. La tramita la organización autorizada como importadora, con sus condiciones; no es un derecho que tú actives mandando cajas por mensajería a la sede de una ONG. El camino correcto, en orden:
Para la criba de una mudanza — la ropa que sobra, los muebles que no viajan, los juguetes crecidos —, la pregunta correcta no es «cómo lo envío para donarlo» sino «dónde lo dono sin que cruce ninguna frontera». Donar en Andorra significa cero declaración, cero IVA, cero transporte internacional: entidades sociales, parroquias y programas de reaprovechamiento de ropa y muebles existen a ambos lados — y del lado andorrano están a diez minutos del piso que estás vaciando. El envío transfronterizo para donar tiene sentido cuando el destinatario es concreto (ese familiar, esa entidad con la que colaboras); como método de deshacerse de cosas, es la forma más cara y burocrática de hacer el bien.
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Preparar mi expediente · 49 € Correcciones incluidas si la aduana pide cambiosSí, con carácter general: que no haya pago no convierte el envío en invisible para la aduana. Lo que cruza la frontera es una importación, y el IVA se calcula sobre el valor del bien — en cosas usadas, su valor residual de segunda mano —, no sobre el precio cobrado, que es cero. Desde julio de 2021 la paquetería no tiene mínimo exento por valor, así que hasta una caja modesta se declara. Las excepciones existen y son concretas: el envío ocasional entre particulares sin carácter comercial de hasta 45 euros entra exento, y las entidades benéficas autorizadas disponen de sus propias franquicias, que gestionan ellas. Fuera de esos carriles, regalar no exime: solo cambia quién no cobra.
Es la franquicia de los envíos ocasionales entre particulares: un paquete enviado por una persona desde Andorra a otra persona en España, sin pago de ningún tipo y sin carácter comercial, con mercancía para uso personal o familiar del destinatario, entra exento si su valor no supera los 45 euros. Las claves que la hacen válida: de particular a particular (no de empresa), ocasional (no un goteo semanal de paquetes que dibuje un canal comercial), y con el contenido y el valor declarados con honestidad. Ojo con los límites internos: productos como alcohol o tabaco tienen sus propias restricciones cuantitativas dentro de esta franquicia. Para el paquete de turrones a la abuela funciona perfecto; para amueblar el piso de tu hijo por entregas de 44 euros, no — y se nota.
No. La franquicia por traslado de residencia es personal: ampara los bienes de quien traslada su residencia de Andorra a España, con sus requisitos de tiempo vivido fuera y de uso previo, y además prohíbe transmitir los bienes durante los 12 meses siguientes. Enviar un sofá a tu hermana que ya vive en Barcelona no es tu mudanza: es una importación ordinaria cuyo destinatario es ella, con su declaración y su IVA sobre el valor residual del sofá. La buena noticia es que ese IVA, sobre valores de segunda mano honestos, suele ser pequeño; la mala costumbre a evitar es colar bultos de terceros dentro de una mudanza con franquicia — mezcla regímenes y puede comprometer la franquicia entera.
Preguntándoselo a la ONG antes de embalar. Las franquicias aduaneras para bienes de carácter benéfico existen, pero pertenecen a la entidad: se aplican a organizaciones autorizadas que importan bienes para sus fines (distribución gratuita a personas necesitadas, por ejemplo), con sus condiciones y su tramitación — no son un derecho del donante particular que envía cajas por su cuenta. En la práctica, la entidad te dirá si puede recibir la donación desde Andorra y cómo, o te redirigirá a su delegación local. Y la alternativa sensata para la mayoría de cribas de mudanza: donar directamente en Andorra — entidades sociales, parroquias, ropa y muebles con programas de reaprovechamiento —, donde no hay frontera, ni declaración, ni IVA de por medio, como propone la guía de la criba.